Nuevamente Zapatero adquiere compromisos con Catalunya
Hace dos días, el pasado jueves, 2 de agosto, nuevamente Zapatero adquirió compromisos con Catalunya, pero a consecuencia de lo sucedido con el Estatut en Catalunya, se desconfía profundamente de los compromisos que Zapatero adquiere con respecto a Catalunya.
No cabe duda alguna, de que Zapatero se comprometió a apoyar el Estatut que fuese aprobado por el Parlament de Catalunya, pensando que no conseguiría alcanzar el gobierno, ya que todo indicaba que los peperos volverían a ganar en las elecciones del 14 de marzo del 2004.
Pero los acontecimientos dieron un vuelco, gracias a la abominable estrategia que los peperos utilizaron entre el 11 y el 13 de marzo del 2004, conllevando a que se produjera la victoria de la formación política de Zapatero.
Indudablemente, Zapatero, al ganar las elecciones, le sería muy difícil apoyar el Estatut que se aprobase en el Parlament de Catalunya. No porque fuera un estatuto que pudiera poner en peligro los fundamentos del estado, sino por ser el estatuto de los catalanes.
La prueba está, en que inmensidad de los artículos del Estatut que han sido objeto de presentación de recurso ante el constitucional, son idénticos o similares a artículos de estatutos de otros territorios, donde sin embargo han recibido pleno apoyo de sociatas y peperos.
A diferencia de muchos catalanes, quiero creer que, los compromisos que Zapatero adquirió el pasado jueves con respecto a Catalunya, los cumplirá en lo posible, puesto que no son compromisos tan extraordinarios, más si tenemos en cuenta el déficit endémico que sufre tradicionalmente Catalunya.
Además, esos compromisos no han sido adquiridos en el marco de una campaña electoral, donde se acostumbra hacer muchas promesas, para después ser incumplidas en su mayor parte.
Es evidente que, por desgracia los políticos, han instaurado al estado en una precampaña electoral permanente, de ahí que cueste más, en poder creer a los políticos.
Sobre las críticas lanzadas contra Zapatero, por no haberse personado en los barrios de Barcelona que, sufrieron el apagón eléctrico de la semana pasada. Considero que ciertamente Zapatero debió haber ido a los barrios, pero no obstante, ni peperos, ni otras formaciones políticas, están legitimadas para censurar el equivocado proceder de Zapatero, puesto que en el caso de que hubiera ido, está claro que también le habrían criticado. Argumentando cosas como que Zapatero va a los barrios en plan de buscar la foto, o en plan de sumo protector de la gente, etc. Y reitero, debió de haber ido, puesto que considero que los políticos han de estar en contacto permanente con la gente, no solo cuando interesa, sino siempre, tanto cuando te van a aplaudir, como cuando serás objeto de silbidos y abucheos.
